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AMAPASE

AMAPASE avanza que se evitarán discusiones en un tema recurrente como es la vivienda.

AMAPASE avanza que se evitarán discusiones en un tema recurrente como es la vivienda.

"Estas novedades reducen el conflicto y benefician sobre todo a los niños".

La Asociación Alavesa de Padres y Madres Separados cree que todos los vascos percibirán los beneficios de estas medidas.

Los vascos separados o divorciados tendrán un acceso preferente a las viviendas de alquiler de protección oficial, gracias al acuerdo alcanzado por la Federación de Euskadi de Madres y Padres Separados Kidetza y el Departamento vasco de Vivienda. De este modo, la consejería del Gobierno Vasco atiende la demanda más prioritaria que viene haciendo pública este colectivo, puesto que hasta el 82% de los progenitores no custodios que contactaron el año pasado con la Federación no disponía de alojamiento. En Álava se realizaron 800 divorcios el pasado año y alrededor de 6.000 en toda Euskadi. No obstante, seis de cada diez ex cónyuges podrán beneficiarse de esta medida, según mantiene Kidetza, que presentó ayer el acuerdo junto con el consejero de Vivienda y Asuntos Sociales, Javier Madrazo. Tras el consenso alcanzado, los padres y madres separados o divorciados se integrarán en un cupo social específico, junto con el resto de colectivos necesitados de especial protección, a la hora de acceder a un concurso de vivienda protegida, aunque sólo en régimen de alquiler.

Con esta medida se amplía el número de beneficiarios de este cupo especial, puesto que en 2004 Lakua ya estableció uno para el acceso de las familias monoparentales y otro de especial protección para las víctimas de la violencia de género. Además, el pacto amplía el abanico de acceso a las listas de Etxebide y a las adjudicaciones de VPO, tanto en alquiler como en venta, a todos los vascos separados o divorciados que carezcan de vivienda, o bien, obtengan por la venta del domicilio ex conyugal un importe neto de menos de 75.000 euros, cuando hasta ahora se establecía como cantidad límite los 72.000 euros.

PROTECCIÓN DEL MENOR Uno de los alegatos con los que Kidetza argumentaba la demanda de VPO para sus usuarios era la protección del menor. En su propuesta, argüía que en la mayoría de las sentencias de separación o divorcio se adjudica el hogar conyugal al progenitor custodio, al fin de que el menor tenga un hogar digno. Sin embargo, el colectivo achacaba a la consejería de Vivienda que no se tenía en cuenta que el menor "pasa con el no custodio una media de 126 días al año". "Las administraciones no pueden ignorar que el 50% de las parejas continúa pagando créditos hipotecarios después de la separación", añadían. Por eso, a partir de ahora los padres no custodios podrán solicitar que se tenga en cuenta a los hijos a efectos de las dimensiones o número de habitaciones de la vivienda, una vez que haya resultado adjudicatario en el sorteo de Etxebide. Como indicó el presidente de Kidetza, Justo Saez, de esta forma los hijos se relacionarán "en condiciones dignas" con ambos padres. En el caso de que la custodia de los hijos sea compartida, ambos progenitores podrán hacer constar en su solicitud a los hijos. Aparte de estas consideraciones, el pacto reduce el tiempo de espera para acceder a una VPO por parte de los progenitores no custodios. Si antes debían esperar dos años, ya que se les consideraba propietarios del piso ex conyugal, ahora podrán inscribirse en las listas de Etxebide al día siguiente de la separación. Todas estas aportaciones para el colectivo recogidas en el acuerdo aseguran, según coincidieron en señalar tanto Madrazo como Saez, una "reducción de la conflictividad" en este tipo de procesos, además de evitar que la inestabilidad de la pérdida del domicilio original derive en situaciones de marginación social. No obstante, la integrante de Kidetza, Isabel Ruiz, incidió en que todavía muchos hombres quedan desamparados por un "mal" uso puntual de la Ley de Violencia de Género por parte de las mujeres con el fin de lograr la custodia de los hijos o la titularidad del hogar conyugal. >a.ú.s.

La locura

La locura

 Cuentan que una vez se reunieron en algún lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos. 
Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura como siempre tan loca es propuso: ¡ Vamos a jugar al escondite! 
La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad sin poder contenerse le preguntó: ¿Al escondite? Y, ¿cómo es eso? 
 Es un juego, explicó la Locura, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón y cuando yo haya terminado 
de contar,el primero de ustedes que yo encuentre ocupara mi lugar para continuar el juego.
El Entusiasmo bailó entusiasmado secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó convenciendo a la Duda, e incluso a la 
Apatía, a la que nunca le interesaba hacer nada. Pero no todos querían participar. La Verdad prefirió no esconderse... ¿para qué? si al final siempre
 la hallaban. Y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en realidad lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella)... y la Cobardía 
prefirió no arriesgarse. 
 Uno, dos tres... comenzó a contar la Locura. 
 La primera en esconderse fue la Pereza, como siempre tan perezosa se dejó caer tras la primera piedra del camino. 
La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. 
La Generosidad casi no alcanzó a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos... .que si un lago cristalino para la
 Belleza...que si una hendida en un árbol perfecto para la Timidez... Que si el vuelo de una mariposa lo mejor para la Voluptuosidad... Que si una ráfaga 
de viento magnífico para la Libertad...Así terminó por acurrucarse en un rayito de sol. 
El Egoísmo, en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio: aireado, cómodo... pero sólo para él. 
La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, se escondió detrás del arco iris). 
La Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes. 
El Olvido... se me olvidó dónde se escondió el Olvido, pero eso no es lo más importante. 
 La Locura contaba ya novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve... y el Amor no había aún encontrado sitio para esconderse 
entre sus flores. 
Un millón contó la Locura y comenzó a buscar. 
 La primera en encontrar fue la Pereza... a sólo tres pasos detrás de unas piedras. 
 Después se escuchó la Fé discutiendo con Dios sobre Teología y a la Pasión y el Deseo los sintió vibrar en los volcanes. 
En un descuido encontró a la Envidia y claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo. 
 Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. 
 De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza, y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una
 cerca sin decidir aún dónde esconderse. 
Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca... A la Angustia en una oscura cueva... A la Mentira, detrás del arco iris, 
(mentira... en el fondo del mar). Hasta el Olvido... ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas. 
Pero... sólo el Amor... no aparecía por ningún sitio. 
 La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas, y cuando estaba por darse por vencida, 
divisó un rosal y pensó: El Amor siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas... Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas...
 Cuando de pronto un doloroso grito se escuchó... Las espinas habían herido los ojos del Amor, la Locura no sabía qué hacer para disculparse: lloró... 
rogó... pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. 
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la Tierra al escondite, el Amor es ciego... y la Locura siempre lo acompaña. 
Mario Bennedetti

Piedras

Piedras

Un experto asesor de empresas en Gestión del Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia. Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:

 - ¿Cuántas piedras piensan que caben en el frasco?

Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco. 

Luego preguntó:- ¿Está lleno? 

Todo el mundo lo miró y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecitas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes. 

El experto sonrió con ironía y repitió:- ¿Esta lleno? 

Esta vez los oyentes dudaron: -  Tal vez no. 

-  ¡Bien! Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava.

- ¿Está bien lleno? Preguntó de nuevo.

 -  ¡No!, exclamaron los asistentes. -   Bien, dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco.

 El frasco aún no rebosaba.-   Bueno, ¿qué hemos demostrado?, preguntó. 

Un alumno respondió-  Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas. 

-   ¡No! concluyó el experto: lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después. ¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida?. ¿Tus hijos, tus amigos, tus sueños, tu salud, la persona amada? ¿o son tu trabajo, tus reuniones, tus viajes de negocio, el poder o el dinero? La elección es tuya. Una vez te hayas decidido..., pon esas piedras primero. El resto encontrará su lugar.

Autentico conocimiento

Autentico conocimiento

Cuentan que, en un país lejano, los discípulos de una orden mística eran sometidos a pruebas muy duras. Un día, un maestro reunió a varios de ellos y les dijo:

- Ayer, unos aspirantes a la maestría fueron sometidos a un examen, quiero que vosotros me deis vuestra opinión sobre quién ha sido el triunfador de la prueba, y así podré conocer vuestra capacidad de comprensión. Acompañadme y os explicaré los detalles. Caminaron juntos un trecho hasta que llegaron a un lugar donde se abrían unos pozos.

El maestro continuó hablando:

- La prueba era muy sencilla. En cada uno de esos cinco pozos repletos de serpientes venenosas, se encerró a los candidatos con el objetivo de que pasaran la noche allí. Acerquémonos y veamos el resultado.

Así, cuando se asomaron al primer pozo, observaron que sólo estaban las serpientes. En el segundo pozo, vieron muerto al candidato rodeado de serpientes. En el tercer pozo, observaron al candidato tranquilamente sentado en medio de todas las serpientes muertas. En el siguiente pozo contemplaron cómo el cuarto hombre dormía a pierna suelta al lado de una pequeña hoguera sin que hubiera ninguna serpiente a su alrededor. Por último, en el quinto pozo, vieron cómo el candidato se encontraba en postura de meditación y con el rostro lleno de serenidad mientras las serpientes recorrían plácidamente su cuerpo. 

- Bien, dijo el maestro, quiero que ahora me digáis quién es el candidato que ha triunfado en la prueba, argumentándome vuestras conclusiones.

 Después de una pequeña deliberación en la que constataron que todos estaban de acuerdo, un portavoz se dirigió al maestro:

- Creemos que el ganador es el hombre que está meditando en el quinto pozo. En el primero, parece evidente que el hombre huyó. El segundo murió envenenado por las serpientes. El tercero hizo un acto de valor matándolas, pero sólo se desembarazó del problema. El cuarto candidato dio muestras de inteligencia al utilizar el fuego para que las serpientes huyeran. En cambio, el último hombre consiguió tal control sobre sí mismo, y alcanzó tal grado de paz interior que hasta esos peligrosos animales han demostrado mansedumbre ante él. 

- Vuestras conclusiones son producto de las apariencias y no de la realidad, mucho más simple, dijo el maestro. Y todo porque el punto de partida es falso: la verdad es que las serpientes no son venenosas: Ciertamente el primer candidato huyó creyéndose en peligro, el segundo murió presa de su propio miedo a morir, el tercero mató a unos pobres animales inofensivos, el quinto realizó un esfuerzo de concentración y control innecesarios en una situación que no lo requería. Sólo el cuarto candidato tenía un conocimiento real: él sabía que aquellos animales no eran en absoluto peligrosos, por eso se tumbó tranquilamente a dormir, aunque antes prefirió encender una hoguera para calentarse y sacar del pozo a las serpientes para estar más cómodo.   

Padres Separados

Padres Separados

Leo en el periódico que los padres separados piden al Gobierno vasco pisos protegidos para poder tener una vida 'normalizada' después de la separación y un lugar donde estar con sus hijos en los días de 'visita'. Me parece una petición razonable, dado que, como bien dicen, el divorcio supone una ruina para los padres, principalmente, y lleva a muchos a refugiarse en casa de sus padres o en pensiones. Pero yo iría más allá. Exigiría un cambio en las leyes que ahora mismo rigen las separaciones y divorcios, y haría que éstas no supongan para uno de los conyuges, mayoritariamente el padre, una pérdida de nivel de vida que hace que la desesperación y la impotencia hagan mella en ellos. Debería ser obligatorio el reparto de bienes comunes a partes iguales, de esta manera los dos tendrían las mismas oportunidades para comenzar una nueva vida. Realmente la Ley del Divorcio que ahora existe es discriminatoria y favorece única y exclusivamente a la madre. El padre es el que tiene que abandonar su hogar, 'visitar' a sus hijos los días establecidos y mantener una casa aunque no tenga derecho a su uso. ¿No queremos igualdad las mujeres? Pues en esto no nos podemos convertir en víctimas y 'aprovechar el tirón mediático' para sacar beneficio.

http://servicios.elcorreodigital.com/vizcaya/pg060425/prensa/noticias/Cartas_OPI_VIZ/200604/25/VIZ-OPI-208.html

El elevado precio de los alquileres obliga a cientos de vitorianos a compartir piso.

El elevado precio de los alquileres obliga a cientos de vitorianos a compartir piso.

El 40% de los hombres separados debe optar por esta fórmula para poder llegar a fin de mes.

No sólo estudiantes. Compartir piso no es ya un fenómeno exclusivo de universitarios desplazados del domicilio familiar. La carestía de los alquileres en la capital alavesa obliga a centenares de vitorianos a renunciar a una vivienda para sí solos y a conformarse con una habitación con derecho a cocina, baño y, en ocasiones, sala de estar.

El aumento de esta tendencia se ve de forma clara en la sección de oferta y demanda de alojamientos de los periódicos y de otro tipo de publicaciones. Más de 70 personas buscan una habitación en estos momentos a través de Internet. «Los anuncios vienen a durar una semana. Cada día entran de 20 a 25 nuevos», detalla el joven Imanol Montoya, que gestiona una web especializada.

Montoya y sus tres hermanos crearon 'alkila.net' después de haber vivido en países como Irlanda, Alemania, Italia, Francia y Canadá, «donde el alquiler por Internet funciona muy bien». El perfil de los usuarios de su página es el de estudiantes en un 60% de los casos. El 40% restante reúne a gente de todo tipo «incluso de 40, 50 y hasta 60 años», comenta.

Un colectivo importante en este nuevo mercado es el de hombres divorciados. Según un informe de la Asociación de Padres y Madres Separados de Álava (Amapase) entre el 40% y el 45% de los varones que rompen su relación de pareja o matrimonial tiene que recurrir a compartir piso para poder llegar a fin de mes. «No pueden acceder a una vivienda completa», explica la vicepresidenta del colectivo, Marisol Palacios.

Y es que, al ser la mujer quien se queda en la mayoría de los casos en el domicilio conyugal por tener la custodia de los hijos, buscar cobijo en un mercado desorbitado como el vitoriano no es tarea en absoluto fácil. Sobre todo, cuando hay que pasar cada mes la pensión por alimentos y, en ocasiones, hacer frente al pago de la hipoteca del piso en el que ya no se reside.

«La situación es sangrante», se queja Palacios. «Muchos hombres no tienen una vivienda digna para poder estar a gusto con sus hijos. Por ello, reclamamos un cupo de pisos para padres separados en los sorteos de pisos. Al fin y al cabo, funcionan como familias monoparentales», argumenta. La dirigente de Amapase añade que el nuevo Código Civil en el que se establece la custodia compartida, debe provocar un cambio en la normativa de los sorteos. «Ya no sirve la disculpa de que no les corresponde la guarda de los hijos», recalca.

Los precios de las habitaciones son elevados. Un vistazo a los más de 120 anuncios que figuran en una publicación especializada en este tipo de mercado revela que es muy difícil encontrar algo por debajo de los 200 euros al mes y el precio medio se sitúa en los 300. Cuando la habitación ofertada es doble y cuenta con baño propio en un piso con todo tipo de servicios -DVD, línea ADSL, entre otros- se llegan a pedir 500 euros.

Además de personas separadas y de jóvenes con salarios insuficientes para asumir en solitario un alquiler que nunca baja de los 600 euros al mes, los inmigrantes constituyen también un grupo numeroso de demandantes de pisos compartidos. Dentro de este colectivo, según ha podido comprobar EL CORREO, figura incluso un importante número de parejas. 
 

http://servicios.elcorreodigital.com/vizcaya/pg060424/prensa/noticias/Alava/200604/24/ALA-ACT-276.html

La vida de Iñaki dio una vuelta cuando se separó de su mujer hace cuatro años.

«La vida te da la vuelta en un abrir y cerrar de ojos. Y pasas de vivir cómodamente a no tener nada, ni siquiera un hogar». Son palabras de Iñaki, un donostiarra de 45 años que oculta su verdadera identidad bajo un falso nombre. Prefiere «no dar pistas» y no salir retratado en este reportaje porque está a punto de firmar su divorcio, un proceso que dura ya casi cuatro años y que le ha dejado profundas secuelas psicológicas. Pese a todo, quiere contar su testimonio «para que sirva de ejemplo y las autoridades se enteren de cómo estamos los hombres separados». Su «pesadilla» comenzó en septiembre de 2002, cuando su mujer le pidió la separación después de siete años de matrimonio y ocho de noviazgo. Entonces ambos compartían un piso en Donostia y, lo que es más importante, un hijo de corta edad. «Se veía venir», dice Iñaki. «Mis hermanas me avisaron, pero fue demasiado tarde. Me veían muy enamorado y no querían meterse en mi vida».

La falta de comunicación entre la pareja, y especialmente, los problemas económicos que atravesaban fueron el detonante de la separación. Las disputas para repartirse los bienes comenzaron enseguida. «Toda la culpa la ha tenido el maldito dinero. Mientras la economía funcionó bien, en casa teníamos de todo. También amor», dice el donostiarra.

Sin embargo, su historia se empezó a torcer cuando el negocio que regentaba en la capital guipuzcoana cayó en picado. «Tuve que cerrar la tienda y como el solvente en la pareja era yo, luego llegaron los problemas».

La custodia del hijo

«Mis ex suegros se instalaron pronto en casa para hacerme la vida imposible -continúa Iñaki-. La familia de mi ex mujer se portó horriblemente mal hasta niveles inconfesables, incluso delante de mi hijo. El piso era mío. Yo lo había pagado casi íntegramente, pero querían que me fuese para alegar abandono de hogar. Ella consiguió la custodia del niño y también se quedó con el piso». Iñaki subraya que en el 98% de los procesos de separación la custodia de los hijos recae en manos de la madre, una situación que cree «poco ajustada a la realidad». Reivindica la custodia compartida, porque «el hijo, bajo ningún concepto, debe sufrir nunca la ruptura matrimonial, y tampoco puede ser moneda de cambio. Se le debe dar cariño por las dos partes. Padre y madre tienen que ser capaces de llegar a un entendimiento», sentencia.

De la noche a la mañana Iñaki se vio en la calle. «Todo cambió. Perdí las amistades, la casa y el trabajo. Muchos separados se refugian en casa de sus padres, pero yo soy huérfano. Me vi completamente solo». Durante un mes durmió en casa de unos amigos, luego pasó tres meses en otro domicilio y un año más compartiendo casa. Ahora vive en un albergue de San Sebastián. Su estancia sólo podrá alargarse durante tres semanas más. «Normas de la casa», dice Iñaki. Así que busca «desesperadamente» un piso para compartir y donde poder estar con su hijo al que no ve desde hace meses. «Tengo su regalo de Reyes guardado para dárselo cuando le vea», se sincera Iñaki.

Tras meses de duros conflictos con su ex mujer, la vida de Iñaki volvió a dar un giro cuando recayó en la Asociación Guipuzcoana de Padres y Madres Separados. «Ellos tienen la llave para solucionar cualquier separación. Para mí han sido como una familia. Me he encontrado solo en muchas ocasiones y gracias a ellos he podido salir adelante», confiesa Iñaki. Su futuro, dice, es ahora incierto. Al igual que en la vivienda, en el trabajo también le persigue la temporalidad. «Donostia me ha ayudado mucho, pero sigue siendo una ciudad cerrada para los jóvenes y para las personas sin recursos».

http://servicios.elcorreodigital.com/vizcaya/pg060423/prensa/noticias/Otros/200604/23/VIZ-SUBARTICLE-017.html

La custodia compartida rebaja la conflictividad

La custodia compartida rebaja la conflictividad

Pedro Diaz ,Presidente de la Asociación de Padres y Madres Separados de Vizcaya y miembro de la Junta de Kidetza.

Diaz asegura que hay que <<dejar de lado las rencillas con las ex-parejas>> y pensar en el bien de los niños

La Ley de Familia francesa, en la que se establece la custodia compartida y la mediación familiar como opción preferente, ha logrado rebajar el número de separaciones conflictivas de forma espectacular.
-La normativa gala prima el bien de los hijos. El niño tiene derecho con fuerza de ley a ser protegido y educado por su padre y por su madre. El derecho es del hijo, no de los progenitores.

-También establece la disolución de gananciales.
-No cabe duda de que es la mejor solución para las dos partes. Nos separamos, vendemos el piso, repartimos el dinero y aquí paz y después gloria. El problema es que hoy en día la vivienda es un artículo de lujo y la venta de una casa no alcanza para comprar dos. Las administraciones deberían conceder ayudas para facilitar el acceso de este colectivo a un piso digno. La vivienda es una fuente inagotable de conflictos. Quedarse sin ella significa prácticamente la ruina y esa circunstancia imposibilita que en muchas ocasiones el progenitor no custodio no pueda pasar la pensión.


-Y empieza la guerra.
-Una guerra que puede llegar a prolongarse años y no beneficia a ninguna de la partes. En este sentido, la custodia compartida reduce enormemente la conflictividad, lo que ocurre es que para que sea efectiva son necesarias dos viviendas. Según un estudio realizado en Francia, los hijos que viven sin uno de sus progenitores, sin esa comunicación que para el desarrollo infantil es fundamental, suelen tener problemas en la adolescencia.

-La legislación española también contempla la custodia compartida, sin embargo no ha tenido el mismo éxito que en Francia ¿Qué falla?
-Pues que la vivienda es muy cara y no hay ayudas. Es muy triste, pero en las separaciones donde las dos partes son solventes económicamente no suelen tener problemas para llegar a un acuerdo de custodia compartida.
 Insisto en que el problema no es tanto que los padres no quieran compartir la educación de un hijo -la mayoría de los progenitores custodios quieren que su ex pareja participe-, como el hecho de que no tener la custodia del niño significa renunciar a la casa. Y renunciar a la casa es la ruina.

Violencia velada

-¿Cómo afrontan los hijos de padres separados este tipo de situaciones?
-Los niños son las verdaderas víctimas porque en las separaciones conflictivas hay una violencia velada a la que nadie pone freno. Los hijos lo captan todo. He visto casos en los que un niño está comiendo un helado que le ha comprado su madre y lo tira al suelo en cuanto ve a su padre. Es lo que se llama síndrome de alienación parental. El pequeño asume las palabras, expresiones y gestos del progenitor con el que pasa la mayor parte del tiempo. La fotografía final es la de un pequeño que no quiere saber nada del padre no custodio. Lo llega a odiar.


-Ni con papá, ni con mamá.

-El contacto con ambos progenitores es fundamental. Nunca hay que perderlo. Te separas de tu pareja, pero no de tus hijos.-El contacto con ambos progenitores es fundamental. Nunca hay que perderlo. Te separas de tu pareja, pero no de tus hijos.

http://servicios.elcorreodigital.com/vizcaya/pg060423/prensa/noticias/Otros/200604/23/VIZ-SUBARTICLE-017.html